Revesderecho partió como una comunidad online de tejedores, pero ha crecido hasta tener su propia casona donde venden productos fabulosos y se puede ir a tejer o a aprender algo nuevo.
A comienzos de julio participarán en la Expolana 2013, donde sortearán un año de lanas gratis. ¡No te quedes sin participar!
Cómo participar en el concurso de Revesderecho
Facilísimo. Entra a su sitio web y suscríbete a su lista de correos, en el formulario del menú a la derecha. Para oficializar tu participación en el concurso, es necesario que confirmes tu inscripción.
Si no tienes correo electrónico, igual puedes participar. Debes acercarte a la sala de ventas y llenar un cupón con tus datos. Recuerda que la casona Revesderecho está ubicada en Dr Raimundo Charlin 655, Recoleta.
El premio
Si ganas este concurso recibirás un premio de 120 ovillos de lana que serán entregados de a 10 ovillos por mes. Podrás elegir entre los siguientes productos: Yagán, Estocolmo, Majestad, Pirineo, Brisa, Brisa Cotton, Gran Bebé, Maui, Nobel, Multinómico, Glamour y Ovillonómico.
Corriendo con Tijeras no tiene ninguna relación con el concurso. Si tienes alguna duda, visita el sitio y revisa las bases del concurso antes de participar.
Cuando comencé a interesarme por el tejido como lo hago hoy, fue en gran parte gracias a Knitty. Mi primera impresión fue ¿cómo puede alguien tejer así? En esa época el tejido me parecía algo lejano y difícil. Pese a que ya sabía lo básico, pensaba que necesitaba años de experiencia antes de poder tejer un chaleco bonito o una bufanda con encaje.
Con Knitty, sin embargo, descubrí que era mucho más fácil de lo que creía.
Knitty es una revista en línea que lleva publicando patrones desde hace una década. El número actual es el de primavera verano. Ahí encontrarás los patrones para tejer varios chales, bufandas, calcetines y poleras a palillos, ideales para climas más cálidos. Tienen un archivo de todas las ediciones, así que puedes pasar horas escarbando entre todos sus patrones.
Los patrones de Knitty son colaboraciones de varios tejedores. Es común ver diseños de tejedoras conocidas como Ysolda Teague, pero cualquier puede participar. La gracia es que pagan entre US$75 y 100 por patrón, así que si inventaste algún tejido interesante, puedes probar suerte enviándolo a la revista.
Esta es “La Máquina”, el muñeco creado por la matrona francesa Angelique du Coudray a mediados del 1700 para enseñar sobre el embarazo y practicar partos. No se trata de un sólo maniquí, sino de varios modelos que intentaban ser tan anatómicamente correctos como las telas, el cuero y los hilos podían permitirlo. Incluso algunos llevaban huesos humanos para darla firmeza al torso.
Si las facciones del feto estaban tan bien construidas no era para que se viera más bonito (¿o espeluznante?), estaba todo pensado para acercarse lo más posible a lo que podría ocurrir en un parto. Por ejemplo, la boca estaba abierta e incluso tenía lengua, así las parteras podían meter sus manos en ella y practicar cómo facilitar la salida del feto en caso de que viniera torcido o sea cuál sea el término médico para eso.
La máquina no era un mero muñeco dentro de una bola de tela: tenía tubos por los que fluía líquido para imitar el flujo sanguíneo dentro del útero y funcionaba con una serie de poleas y palancas para emular la mecánica propia del parto.
En la exhibición Esquemáticos, por ejemplo, Amor representa los esquemas de diferentes circuitos eléctricos con bordados hechos con hilo conductor y otros componentes electrónicos. La gracia es que cada uno de los modelos realmente funciona, como el de un sensor del ritmo cardíaco que activa luces LED y sonidos al ritmo del pulso.
Para realizar este tipo de trabajo se emplean materiales distintos al de un circuito típico, que es rígido y por lo tanto más frágil. Los textiles electrónicos, gracias al uso de hilos, telas y placas especiales, se pueden vestir, lavar y estrujar sin dañarse.
En el video -que muestra los talleres de textiles interactivos que Amor Muñoz realiza en México- puedes ver una selección muy interesante de su trabajo.
La tecnología Arduino facilita la creaciones de textiles electrónicos al ofrecer un plataforma de software y hardware libre fácil de usar. Una placa Arduino (como la Lilypad, diseñada especialmente para labores textiles) puede ser programada para recibir diversas señales del entorno físico y reaccionar a ellas prendiendo y apagando lucecitas, activando sonidos o haciendo funcionar motores. Por ejemplo, con Arduino se podría diseñar una prenda de ropa que dispare una alarma sonora cuando la temperatura corporal supera el rango normal.
Si lo pensamos bien, todos los amigurumis tienen algo surrealista. Pero los de Makoto Kitazawa van al extremo de esa afirmación. ¿No les parecen personajes de un animé japonés? ¿Algo que viene del espacio exterior, tal vez? Yo, que le temo a los extraterrestres (?), siento mucho nervio al mirar algunos de sus muñecos.
No es sólo por las formas fantásticas de estos amigurumis que el trabajo de este artista japonés me gusta tanto. Su técnica es impresionante. Miren cómo moldea las piernas, cómo cada dedo de la mano se ve tan real y cómo todo se sostiene exactamente en el lugar que debe estar.
Fuente: Makoto Kitazawa
Fuente: Makoto Kitazawa
Mis amigurumis favoritos son los más pequeños. Esos que teje con un hilo delgadísimo y le permite darle detalles más delicados a cada uno de ellos.
Fuente: Makoto Kitazawa
En el video pueden ver una selección muy interesante de la obra de este artista. Como para no tejer conejitos nunca más en la vida.