El otoño es mi época favorita para tejer. Mentira.Me gusta tejer todo el año, sólo que no se me ocurría cómo empezar el post. De todos modos, el otoño es un buen momento para tejer porque 1. hace frío y 2. las tiendas venden lanas gruesas que son más rápidas de tejer.
Aquí les enseño la fórmula (me encantan las fórmulas para tejer) que les permitirá tejer un cuello al bies, es decir, con la dirección de los puntos en diagonal. Es muy sencillo, pero ya la angulación de los puntos hace que se vea como algo un poco más producido. Lo mejor es que con esta técnica da lo mismo el grosor de la lana, ya que van decidiendo a medida que tejen el tamaño. Así que pueden pasarse la muestra por el lugar donde mejor les quepa un cuadro de 10×10 cms.
Materiales: el hilado que ustedes quieran y los palillos acordes para el grosor.
Construcción: el cuello se compone de tres partes. En la primera harán aumentos a cada lado del tejido hasta lograr el alto deseado. Después vendrá una parte de apariencia recta, pero en la que harán aumentos a un lado y disminuciones en el otro. Esta sección determina el perímetro o ancho. Finalmente, harán disminuciones a cada lado hasta cerrar el tejido.
Los aumentos se hacen tejiendo un mismo punto por el hilo de adelante y por el hilo de atrás.
Esta fórmula está escrita para punto correteado, pero ustedes puede aplicar el punto que deseen. Lo importante es mantener la estructura de aumentos y disminuciones.
Base
Urde 4 puntos. Teje dos filas en punto jersey.
Sección aumentos
Fila 1: 1 aum, p derecho hasta el último punto, 1 aum.
Fila 2: p derecho en todos
Repite estas dos filas hasta que el lado derecho del tejido tenga el alto deseado de tu cuello.
Sección recta
Fila 1: 1 dism, p derecho hasta el último punto, 1 aum.
Fila 2: p derecho en todos.
Repite estas dos filas hasta que el lado izquierdo del tejido tenga el perímetro deseado.
Sección disminuciones
Fila 1: 1 dism, p derecho hasta el último punto, 1 dism.
Fila 2: p derecho en todos.
Repite hasta que te queden 4 puntos. Cierra el tejido y deja una tira larga.
Como resultado tendrás un rectángulo alargado con los puntos ordenados diagonalmente. Une el cuello por los extremos y remata el hilo.
Últimamente son muy comunes los hilados hechos con tela de algodón reciclada. Ya sea usando desechos industriales, como Hoooked Zpagetti, o haciéndolos manualmente, estas madejas sirven para hacer tejidos gruesos, firmes y con puntos muy marcados. Lo único que no me gusta de su fabricación artesanal, es que eventualmente tendrás que hacer nudos para unir una tira con otra.
Aprovechando que aprendí a usar la máquina de coser, me puse a experimentar con otra manera de unirlas: cosiéndolas. Y creo que me funcionó muy bien.
Instrucciones:
1. Corta tiras de más o menos 2 cms de ancho. Puedes usar una camiseta vieja, cortándo los pedazos de manera continua. En mi caso, usé retazos de tela de algodón que encontré en la basura, fuera de una fábrica textil. Lo genial es que los pedazos ya venían cortados, así que me ahorré mucho trabajo.
2. Estira los pedazos hasta que los bordes se encrespen. Es importante hacer esto antes de coser las tiras, porque si lo haces después se cortará el hilo. Debe quedar así:
3. Empieza a coser desde el extremo superior de una de las tiras, por el medio. Con los dedos debes ir separando los bordes, para que la tela quede estirada debajo del pie de la máquina.
4. Cuando estés a unos 3 ó 4 cms del final, detiene la máquina y acomoda la otra tira con el borde bien pegado al pie. Empieza a coser otra vez.
5. Repite los últimos dos pasos hasta el final. Mientras avanzas, anda ovillando las tiras que ya están cosidas para que no se enreden y ¡listo! Así se ve este hilado tejido:
Me gusta que se vea el hilo con el que se unieron las piezas. En este caso yo usé un hilo azul con una tela turquesa, ustedes puedes usar un hilo más contrastante si también les agrada el efecto.
Lo genial del tejido modular a crochet es que uno puede aplicar unas instrucciones determinadas a casi cualquier proyecto que se nos ocurra. Es una especie de fórmula que permite muchas variaciones. En este tutorial aprenderás a hacer tiras formadas por pequeños circulos que se van uniendo a medida que tejes. Como los granny squares, este es un patrón muy versátil.
Puedes realizar una labor tan pequeña, como un posavasos, o una más extensa como un camino de mesa o un cubrecamas.
Instrucciones:
1. Realiza una cadeneta múltiplo de 5 + 1. En el ejempo yo hice 36 cadenetas.
Haciendo la otra mitad de la tira.
2. Haz una concha de 6 puntos altos en la cuarta cadeneta desde el crochet.
3. Sáltate dos cadenetas y haz un punto raso en la tercera.
4. Sáltate dos cadenetas y haz una concha de 6 puntos en la tercera.
5. Repite los pasos 3 y 4 hasta el final.
6. Ahora comienzas la otra mitad de la tira. Haz una concha en la misma cadeneta que la de arrib.
7. Sáltata dos cadenetas y has un punto raso en la tercera, donde hiciste el punto raso en la otra mitad.
9. Repite los pasos 6 y 7 hasta el final. Corta el hilo.
Uniendo las tiras.
10. Comienza una nueva tira y complétala hasta la mitad.
11. Ahora debes unir esta tira con la anterior. Comienza la primera concha, pero sólo haz 3 puntos altos. Une la tira con la primera concha de la otra tira con un punto raso en el cuarto punto alto. Haz 3 puntos altos en la tira actual para terminar la primera concha.
12. Repite hasta el final, sin olvidarte de ir uniendo cada círculo.
Los cuadrados de abuelita -o granny square- son uno de los tejidos a crochet más fáciles de hacer. Dependiendo de la cantidad, color y complejidad de los cuadrados se pueden lograr piezas sorprendentes. En Armygurumi le han dado una vuelta a este sencillo tejido y lo han convertido en esfera. Sigue el tutorial paso a paso, con muy buenas fotografías, para lograrlo tú también.
Se ve complicado, pero es un punto muy sencillo. Aprende a tejer el punto cocodrilo con este tutorial.
Hace unos meses, gracias a un post de Mädchenwulf, conocí el extraño punto cocodrilo. Lo que más me gustó de su rara apariencia y textura es que luce como una forma orgánica. Me recuerda a algo que fácilmente se puede encontrar en la naturaleza, como el centro de un girasol, la lengua de un gato, un trozo de romanesco y, por supuesto, las escamas de un cocodrilo. Siempre me han gustado esas estructuras matemáticas que se encuentran en la naturaleza que crecen de manera curiosa, pero inexorablemente ordenadas.