Maca Ahumada crea punto a punto estos muñecos detrás del proyecto Santo Crochet. Si lo puedes pensar, lo puedes tejer, dice en el sitio web donde exhibe sus creaciones (que también puedes comprar). Y sí, tiene la capacidad de tejer lo que se le ocurra, desde Mafalda a unos novios jedis surfistas (?).
Díganme si no les gustaría tener un mono de amigo. A mi me encantaría ir a todos lados con un chimpancé de la mano. Pero como no se puede, podemos contentarnos haciendo manualidades sobre monos. ¿Te gusta esta selección?
Estoy bordando como loca para mi participación en el stand de Desmonta en MásDeco Market. Me detengo por un momento para compartir con ustedes un gráfico de una matrioska en punto cruz, por si se animan a hacer su propio collar.
Las bases de madera las compro en Altorrelieve, tienen de distintas formas y tamaños. La que sirve para este patrón cuesta $3.000.
Bordar con punto cruz es muy fácil, lo importante es ir trabajando en filas de varios puntos, en lugar de puntos individuales. Este tutorial de la usuaria de YouTube Madelpi912 muestra cómo trabajar esta técnica prolijamente.
¿Y el gráfico? Aquí está. Obviamente ustedes pueden modificar los colores o el patrón floral del traje.
Es gratuito, colorido y abundante, así que no es extraño que el cabello humano se use como hilo para bordar,aunque sea un poco espeluznante.
Recuerdo que hace muchos años, con mi familia visitamos la Casa Anwandter en Valdivia y encontramos en un rincón, así como si nada, un bordado floral hecho de un hilo extrañamente satinado y grisáceo. Lo había hecho la abuela ¡con el pelo de las nietas rubiecitas! En ese instante me dio nervios… pero quién es una para quejarse cuando ha hecho fieltro con el pelo de sus gatos.
Con los años descubrí que la técnica no era una idea original de la acomodada señora para apoderarse de la juventud de sus descendientes, sino que ya se hacía en varios lugares de Asia hace miles de años.
Por Liyen Chong
Liyen Chong es una artista malaya radicada en Nueva Zelanda que ha hecho del bordado con pelo su técnica principal. Su trabajo no me parece perturbador como el de la señora valdiviana, porque no ocupa el pelo arbitrariamente como si fuera cualquier otra fibra. Su elección es intencional, por un lado aprovecha la textura, la flexibilidad, el brillo y el color de las hebras de cabello;por el otro, el uso de este material inspira simbólicamente los motivos de su obra: los mitos y la tradición de la misma técnica, pero también lo personal, el cuerpo humano, lo intrincado.
En estos videos enseña paso a paso cómo bordar con pelo (en inglés eso sí, pero ya puro mirarla es genial).
Irlanda es como el Chiloé de Europa: porque tienen algunos mitos, los que no viven ahí creen que pueden inventar cualquier historia sobre ella. Los chalecos de las islas Aran son unos de esas.
Se ha dicho que se tejen desde hace miles de años. O que cada familia tiene un patrón de trenzas específico, como los tartanes de los clanes escoceses. También que los pescadores siempre usan el mismo chaleco para que puedan identificar su cuerpo si se ahogan en el mar. Bueno, no.
La verdad es que estos particulares chalecos comenzaron a tejer a comienzos del siglo pasado, cuando un grupo de mujeres descubrió que así podían ganar más dinero. Aunque su historia no sea tan interesante, no hay duda de que se trata de unos de los trabajos más bellos y complicados que puede hacer un tejedor.
Ya hemos hablado de lo importante que es tejer una muestra para saber cómo armar los tejidos.Acá cada una de las secciones de trenzas y puntos texturados tiene su propia muestra, por lo que es muy complicado darle la forma y el tamaño adecuado a cada prenda.
A pesar de que ya he tejido mucho, siempre he dicho que el día que me teja uno de estos ya seré oficialmente una tejedora experta. Een Pinterest pueden encontrar varias fotografías de los chalecos de las islas Aran, algunos con patrones, por si se animan a tejer uno.