Tenía muchas ganas de comer algo dulce con chocolate, pero tenía muy pocos ingredientes en mi casa: medio paquete de harina, azúcar, un envaso abierto de cacao, una botella de leche a medio terminar y un miserable huevo. Con todo eso me las arreglé e hice este queque. No es lo más rico que he comido, pero el toque de merkén le da algo especial. Lo genial es que el picor no es parejo: de pronto te toca un pedazo muy picante que queda delicioso con el chocolate.
Ingredientes
- 1 T de harina con polvos de hornear
- 1 T de azúcar
- 1/3 T de cacao amargo en polvo
- 1/3 T de leche
- 1/3 T de agua caliente
- 1 c de merkén
- 1 huevo
- Esencia de vainilla a gusto
Preparación
Mezcla todos los ingredientos secos. En otro bowl haz lo mismo con los líquidos. Luego mezcla los líquidos y los secos. Lleva al horno a 180 grados por 20 minutos o hasta que al pincharlo con una brocheta, salga seca. Deja enfríar, corta en cuadrados y decora con azúcar flor.
¡Así de fácil! La próxima vez que quieran algo dulce, chocolatoso y rápido, hagan esta receta.
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En Corriendo con Tijeras ya hemos hablado de las bondades del uso del zapallo para repostería. De que es rico, es rico. Además, ya viene con un sabor dulzón que se potencia con especias como la canela o la nuez moscada. Ahí todo bien. ¿Pero si al asunto le agregamos palta? Los brasileños consumen la palta con azúcar en batidos, como quien toma leche con plátano. No puede ser tan malo. Aún así me parece extraño.
El hermoso blog de cocina Pimienta Rosa presenta esta receta que mezcla zapallo horneado, paltas, galletas y chocolate. La palta se utiliza para mezclarla con las galletas y formar la masa. Si Pimienta Rosa lo dice, debe ser delicioso. Tendré que intentarlo.
Y ustedes, ¿han usado la palta en preparaciones dulces alguna vez?
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Nunca me habían salido bien las galletas. Hasta ahora. Hiciera lo que hiciera, siempre que llevaba la masa al horno terminaba por convertirse en una gran galleta con la forma de la lata. Pero con tiempo y harta paciencia, finalmente lo logré.
Siguiendo una receta de Martha Stewart hice estas galletas crujientes por fueras y blandas por dentro, con un sabor a brownie de chocolate muy profundo y que se ven muy lindas. Así que ahora comparto con ustedes el paso a paso para que también puedan hornearlas.
Ingredientes (para 48 galletas)
- 250 gramos de chocolate amargo (yo utilicé cobertura de chocolate: barata y fácil de manipular).
- 1 1/4 taza de harina sin polvos de hornear.
- 1/2 taza de cacao amargo en polvo.
- 2 cucharaditas de polvos de hornear.
- 125 gramos de mantequilla sin sal.
- 1 1/3 taza de azúcar rubia (aunque yo recomiendo utilizar sólo 1).
- 1 taza de azúcar blanca.
- 1 taza de azúcar flor.
- 2 huevos grandes.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 1/3 de taza de leche.
- 1/4 cucharadita de sal.

Instrucciones
- Corten el chocolate en pedazos pequeños. Deben derretirlo a baño María, para eso viertan agua hirviendo en una olla y sobre ésta coloquen un bol resistente al calor con el chocolate adentro. Es importante que el fondo del bol no toque el agua. Revuelvan lentamente hasta que todo el chocolate esté derretido y aléjenlo del calor para que se enfríe.
- En otro pocillo ciernan la harina, el cacao amargo, los polvos de hornear y la sal. Mezclen bien hasta que agarre un color parejo.
- En un bol distinto batan la mantequilla con el azúcar rubia hasta que quede una pasta homogenea y aireada. Agreguen la vainilla y los huevos, batiendo cada vez que agreguen uno. Ahora es cuando deben echar todo el chocolate y chupetear los restos que queden en el bol. Pongan la batidora a velocidad baja y agreguen alternadamente la mezcla de ingredientes secos y la leche, partiendo y terminando por los secos.
- Con un cucharon dividan la masa en 4 porciones iguales sobre un papel film. Envuelvan y dejen reposar en el refrigerador por dos horas o hasta que esté más firme. Si quieren acelerar el proceso también pueden ponerla en el freezer. Cada paquete de masa hace 12 galletas que pueden hornear cuando quieran.
- Unos 15 minutos antes de hornear sus primeras galletas, precalienten el horno a 175 grados Celsius.
- Saquen uno de los paquetes y, sin retirar el papel plástico, dénle forma hasta que quede un rectángulo parejo. Luego quiten el papel y con un cuchillo dividan la masa en 12 porciones, haciendo 3 cortes por la parte más larga y 4 por la más corta.
- Viertan el azúcar blanca en un pocillo y el azúcar flor en otra. Agarren uno de los doce pedazos de masa y háganla rodar por el azúcarblanca. Luego hagan una bolita en sus manos y ruédenla por el azúcar flor hasta que quede blanca. Repitan con todos los pedazos.
- Acomoden las bolitas en la bandeja del horno con unos 5 centímetros de separación entre sí. Deben hornearse entre 12 y 15 minutos. Cuando estén listas estarán chatas y con una textura quebradiza que hace contrastar lo blanco del azúcar con el chocolate.

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Llevaba meses con ganas de probar un pie de zapallo. De vez en cuando googleaba pumpkin pie y pasaba varios minutos revisando recetas y viendo fotos. Algo había en ese color anaranjando brillante y la textura entre esponjosa y firme que me parecía delicioso. Pero claro, no era capaz de imaginarme cómo podía saber realmente un pastel de calabaza. Durante la mayor parte de mi vida, el zapallo sólo tuvo espacio en algunas cazuelas y porotos. También en las sopaipillas y -sólo muy recientemente- en la deliciosa crema de zapallo. En algo dulce, jamás.
No sé que pasó que de pronto había una zapallo entero en mi refrigerador y ya no tenía cómo hacerle el quite a esta receta. La verdad es que intenté comenzar a cocinar varias veces en el día: el sólo hecho de tener que cocinar el zapallo por una hora y media en el horno me desanimaba un poco. Pero revisando las pornográficas fotografías de otros pasteles de zapallo finalmente me llegó la inspiración.
Cocinar el zapallo en el horno fue lo más sencillo. De hecho cada paso de esta receta es bastante sencillo, simplemente requiere mucho tiempo. Modifiqué un poco la receta original, más por inseguridad que por corregir algo, aún así me salió bastante bien y esa es la que presento acá. El pie de zapallo es rico de una manera muy rara y aromática, inténtenlo porque terminarán muy contentos de haberlo logrado.
Ingredientes
Para la masa
- Dos tazas de harina sin polvos de hornear.
- 125 gramos de mantequilla sin sal.
- 2 cucharadas de azúcar flor.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- jugo de medio limón
- agua
Para el relleno de zapallo
- Dos tazas de puré de zapallo.
- 1 taza de azúcar.
- Media lata de leche evaporada.
- 2 huevos.
- 1 cucharadita de canela en polvo.
- 1 cucharadita de jengibre en polvo.
- 1/4 de cucharadita de clavo de olor molido.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
Para la salsa
- Media lata de leche evaporada.
- Tres cucharadas de azúcar flor.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
Preparación
Debes empezar por hacer el puré de zapallo. Yo usé tres cuartos de uno de esos zapallos pequeños que venden en el súper. No sé como se llama, pero me imagino que cualquiera funcionará, lo importante es lograr suficiente carne como para llenar dos tazas con puré. Y si les sobra pueden usarlo para una crema.
Precalienta el horno a 175 grados celsius. Corta el zapallo en 3 pedazos grandes y sácale las semillas y los pelitos con una cuchara metálica. Puedes guardar las semillas y tostarlas para comértelas después. Pon los pedazos de zapallo en una envase por hornear y agrégale una taza de agua. Deja que se cocinen por una hora y media o hasta que sea fácil enterrarles un cuchillo en la cáscara.
Mientras el zapallo se cocina, puedes avanzar haciendo la masa. Para eso cierne la harina con el azúcar en un bol profundo, agrega la mantequilla cortada en cubitos, el jugo de limón y la esencia de vainilla. Mezcla con la punta de los dedos, aireando la masa hasta que parezca migas de pan. Así:

Luego hazle un agujero en el medio y agrégale un chorrito de agua ahí. Con un tenedor mezcla la masa con el agua. Vierte más agua y sigue revolviendo hasta que ya se vea como una masa homogénea. Dale forma de pelota con las manos, pero no la amases mucho porque la mantequilla comienza a derretirse. Envuelve la masa en plástico y llévala al refrigerador como mínimo por media hora.
Una vez que el zapallo está listo, retíralo del horno y déjalo enfríar hasta que lo puedas manipular sin quemarte. Cuando esté listo, saca la carne del zapallo con una cuchara metálica. Si está bien cocido, saldrá con mucha facilidad. Procesa los pedazos de zapallo hasta lograr el puré.
Ahora viene la parte divertida. Pon el puré (recuerda, sólo dos tazas), los condimentos, el azúcar, la esencia de vainilla, los huevos y la leche evaporada en un bol si quieres usar una batidora manual, sino procésalo todo en la juguera. Así de simple. La mezcla no debe quedar como una masa, sino casi como un jugo de zapallo.

Saca la masa del refrigerador. En un principio pensé en uslerearla, pero con tanta mantequilla se derrite muy fácilmente, así que simplemente fui sacando pedazos que acomodé en un molde enharinado y enmantequillado.

Ahora vierte la mezcla de zapallo sobre la masa y llévalo al horno. Cocínalo a 210° celsius por los primeros 15 minutos. Luego baja la temperatura a a 175° C por lo siguientes 40-60 minutos o hasta que al pinchar el centro con un palito de madera salga seco.
Ahora sólo falta la salsa. Vierte lo que queda de la leche evaporada en un bol y llévala al freezer por 30 minutos mínimo o hasta que se formen cristales de hielo en el borde. De todos modos, te recomiendo que no lo quites hasta que el resto del pie ya esté listo.
Mientras se enfría el pastel, retira la leche del freezer y agrégale el azúcar y la vainilla. Bátelo hasta que esté bien aireado y esponjoso. Sirve inmediatamente. En la fotografía del inicio la salsa se ve líquida, porque no esperé a que se enfriara el pie, entonces se derritió. De todos modos quedó muy rica.
Intenta hacer este pastel, se ve complicado, pero para lograr algo con sabores tan complejos es necesario tomarse un tiempo. Cuéntanos en los comentarios si te funcionó esta receta o conoces otras variaciones.
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